Es importante recordar que los celulares trabajan con corriente y para ello necesitan una batería recargable. Aunque existen diferentes tipos de baterías, las más usadas en la actualidad son las de iones de litio porque tienen más capacidad y mejor rendimiento. Sin embargo, no todo es positivo en este tipo de baterías. Una desventaja de ellas que es que tras muchos ciclos de carga y descarga aparecen unas fibras llamadas “dendritas” que podrían causar un cortocircuito en la batería, provocando el sobrecalentamiento y la combustión de la misma.

Estos son algunos de los motivos por los cuales las baterías de los celulares podrían explotar:

  • Temperaturas altas
  • Uso de baterías defectuosas, usadas o genéricas
  • Defectos de fábrica
  • Cortocircuitos
  • Cargadores de energía eléctrica defectuosos
  • Sobrecalentamiento por poca ventilación
  • Mala calidad del voltaje de la fuente eléctrica, muy común en los países del tercer mundo
  • Humedad y polvo

Es normal que el celular se caliente al usarlo porque entra y sale energía de él. Las baterías son sensibles a temperaturas extremas (50 grados) por lo que un celular guardado en un carro o expuesto durante mucho tiempo al sol podría alcanzar este límite y explotar.

Aunque las compañías han logrado mejorar sus baterías para evitar accidentes, el usuario también debe ser prudente. No se trata solamente de que las baterías de los celulares sean inseguras, sino también del uso y el cuidado que tengan las personas con el manejo de los dispositivos.